lunes, 25 de agosto de 2008

Y PENSE QUE YA NO ME QUEDABAN LAGRIMAS

Hola Josefina, por fin me decido a escribirte, desde que te marchaste quería hacerlo, no he podido, cada vez que lo he querido hacer las lagrimas me lo impiden, hoy están ahí pero no me lo van a impedir.

Pienso muchas veces en ti, de echo cada vez que miro al pasado, siempre apareces, fuiste como una abuela.

Tantos recuerdos que me cuesta organizarlos.

Como voy a olvidar las mañanas de verano cuando os presentabais tu, la Palmira y mi tía Rosario para ver si mi abuela necesitaba algo. Erais súper divertidas todas, gritabais un montón y a mi abuela la volvíais loca, pero os quería un montón, si algún día no veníais se preguntaba porque.

Como voy a olvidar un verano que pase en tu casa, no me acuerdo cuantos años tenia, pero no muchos, recuerdo que el día de Santiago tuve mi regalo, unas palas de plástico para jugar con la tierra, fuimos a pasar el día al campo con tu familia, aun me acuerdo del viaje en el remolque de un tractor.

Como me voy a olvidar de tu manera de decirme las cosas a la cara, fuera bueno o malo, y lo malo jamás hacerlo con rencor, lo hacías siempre con esa manera tuya tan particular de “renegar”.

Como me voy a olvidar cuando te pegaba en el culo cuando subías las escaleras delante de mi, alguna vez que no lo hice me preguntabas si me pasaba algo.

Como me voy olvidar de las cartas que nos escribíais tú y Ramón cuando vivíamos en Tarragona, incluso cuando nos fuimos a vivir a Las Palmas. Eran unas cartas donde nos contabais, tú nos contabas, ya que Ramón solo se despedía y firmaba, algunas cosas del pueblo.

Como voy a olvidar cuando a los 18 años, cuando fui quinto, estuve allí en tu casa esos días porque mis padres no podían ir.

Siempre nos has tratado con tanta normalidad y tanto cariño que se que te voy a echar de menos.

A que voy a ir ahora hasta la “arrabaleta del poll” si tu ya no estas?

Ya en la distancia te echo de menos, así es que imagino que mas cuando vaya al pueblo.

Y te fuiste y no te pude despedir, hace más de tres años que no te veo y tanto que hubiéramos podido hablar, todo en mi vida ha cambiado, mucha gente que ha desaparecido, y tú te has ido, no nos hemos dicho ni adiós.

Se que estés donde estés estarás bien, solo tienes que saber que en mi ocupas un buen lugar.

Jamás te lo dije pero “te quiero Josefina”, siempre vas a estar ahí.

Muchas gracias por todo lo que has hecho por mí.

Y pensé que no me quedaban mas lagrimas, el día que te fuiste volvieron a salir y cada vez que he intentado escribirte también.

Un beso muy fuerte.

No hay comentarios: